jueves, 31 de octubre de 2013

Los colores del vanadio

El vanadio (número atómico 23) es un metal muy utilizado para incrementar la resistencia del acero. Se obtiene fundamentalmente de los minerales patronita, vanadinita y carnotita. Parece que tiene importancia biológica en algunos animales, como las ascidias, que acumulan vanadio en una concentración un millón de veces superior a la del agua de mar, pero se desconoce su función.
Una curiosidad del vanadio es que es un anfótero, lo que significa que reacciona tanto con ácidos como con bases.


Como se ve en la tabla inferior, los cuatro estados de oxidación más frecuentes del vanadio son +5, +4, +3 y +2. El óxido de vanadio (V) es oxidante, el óxido de vanadio (II) es reductor.
Los colores de la imagen se obtienen como lo explica la entrada de la wikipedia sobre el vanadio:

"La batería redox de vanadio utiliza estos estados de oxidación; la conversión de estos estados de oxidación es ilustrada por la fuerte reducción de una solución de ácido de vanadio (V) compuesto con polvo de zinc. La primera característica de color amarillo de los iones de vanadato (VO43-), se sustituye por el color azul [VO(H2O)5]2+, seguido por el color verde [V(H2O)6]3+ y luego violeta [V(H2O)6]2+"

(Fuente Science, Bitch!)

martes, 29 de octubre de 2013

domingo, 27 de octubre de 2013

"Ecologismo y transgénicos: una propuesta desde la izquierda" censurado en Mundo Obrero

Me entero por Txema Campillo de que el diario digital Mundo Obrero, del PCE, ha decidido retirar el artículo de Juan Segovia "Ecologismo y transgénicos: una propuesta desde la izquierda", a requerimiento de Raúl Ariza. Un artículo que leí el viernes pasado, día de su publicación, y me pareció imprescindible para todos aquellos que, desde una ideología de izquierdas, se oponen sistemáticamente a la tecnología de la transgénesis sin aplicar el pensamiento crítico y racional, tan necesario en el mundo en que vivimos. De hecho, en cuanto lo vi lo compartí en mis cuentas de Facebook y Twitter.
Un caso descarado de censura, como indica Txema en su más que recomendable blog 1/4 de ambiente, donde reproduce el artículo en cuestión. Me parece una gran idea, así que se la copio y lo pongo aquí para neutralizar, en lo posible, tan lamentable acto contrario a la libertad de expresión; las negritas son mías:

Ecologismo y transgénicos: una propuesta desde la izquierda

Parece haber una guerra abierta del movimiento ecologista en general y de los partidarios de la “agricultura ecológica” en particular contra una tecnología conocida como ingeniería genética, y más concretamente contra los organismos genéticamente modificados, los famosos transgénicos. Los enemigos de esta tecnología sostienen que dichos organismos son potencialmente peligrosos para el medio ambiente y el consumo humano y que su producción lleva al agricultor a perder control sobre sus productos en favor de multinacionales como Monsanto.
En cambio los defensores de los organismos genéticamente modificados (entre los que me encuentro) sostenemos que no hay estudios que demuestren la supuesta peligrosidad de estos organismos (lo que no quita que pueda haber algún estudio concreto de algún organismo concreto, en situaciones experimentales muy concretas). A esta falta de pruebas sobre la peligrosidad se suman las numerosas pruebas en sentido contrario, como la que apuntan que estos organismos pueden contribuir a mejorar el medio ambiente, ya sea gracias a la capacidad de algunos para resistir a las plagas (lo que conlleva un menor uso de pesticidas), la menor necesidad de agua para su producción en otros casos y un largo etcétera de mejoras que hacen que los cultivos sean más resistentes y productivos. A estas ventajas medioambientales se suman también otras para la salud humana. Un buen ejemplo de ello es el arroz dorado, que de ser producido en grandes cantidades podría evitar más de un millón de casos de ceguera al año por déficit de beta-carotenos en Asia, o el trigo sin gluten que recientemente se ha desarrollado en la Universidad de Córdoba.
En cuanto al tema de la dependencia tecnológica de multinacionales, debemos recordar que la agricultura mundial ya dependía de estas mismas multinacionales antes de que existieran los transgénicos y por lo tanto estos no pueden ser nunca la causa de esta dependencia. No se trata de estar en contra de esta tecnología como forma de oponerse a las multinacionales, de la misma forma que nuestra lucha contra los abusos de Microsoft o Apple no nos llevan a estar en contra de la informática sino a apostar por el software libre y gratuito. De la misma forma, en agricultura deberíamos apostar por algo parecido, un sistema público de desarrollo de esta tecnología que permita al agricultor acceder a la misma libremente, reduciendo o eliminando la actual dependencia con las multinacionales. Un camino que ya han iniciado muchos países, como Cuba, donde el estado financia la investigación sobre semillas transgénicas que posteriormente llegarán a los agricultores a precio de semillas corrientes. Gracias a esta tecnología, Cuba ha comenzado a cultivar un maíz resistente a la principal plaga de la isla, reduciendo su dependencia del maíz de importación y por lo tanto mejorando su soberanía alimentaria.
Sin embargo, el análisis básico de los ecologistas sobre el modelo agrícola actual es sustancialmente correcto: El sistema de explotación capitalista de la agricultura es un modelo insostenible desde el punto de vista medioambiental que está generando numerosos problemas como la erosión y pérdida del suelo, la contaminación de ríos y acuíferos por culpa de los abonos nitrogenados inorgánicos y de pesticidas, pasando por la desecación de esos mismos acuíferos, la generación de residuos sólidos, la deforestación de grandes zonas de selva tropical para obtener tierras de labor, etc. A todo esto debemos sumar que el actual modelo agrícola es socialmente injusto por que dificulta la supervivencia a los pequeños agricultores y favorece que a las multinacionales acaparar cada vez mayor parte del pastel; haciendo que los pueblos sean cada vez más dependientes de estas compañías y convirtiendo la alimentación en un producto para especular en lugar de un Derecho Humano con el criminal resultado de que millones de personas mueran de hambre. no por la falta de producción de alimentos sino a causa de esa especulación que tan vilmente enriquece a unos pocos.
Frente a este modelo, la respuesta ha sido la agricultura mal llamada ecológica u orgánica, cuyos heterodoxos planteamientos pueden ir desde posturas más o menos basadas en propuestas racionales que se apoyan en investigaciones científicas serias hasta en las ideas metafísicas de ciertos grupos, amantes de concepciones esotéricas sobre “lo natural” que defienden la vuelta a un supuesto pasado idílico en el que vivíamos en “armonía con la naturaleza”. Si bien de los planteamientos de estos últimos poco se puede sacar de utilidad, lo cierto es que gracias a los primeros tenemos conceptos tan valiosos como el de lucha integrada contra las plagas, la combinación de cultivos para aumentar la resistencia frente a enfermedades, el compostaje, la protección del suelo mediante setos y/o técnicas de laboreo adecuadas y otras propuestas que suponen una valiosa contribución a un futuro modelo de agricultura sostenible que garantice el derecho de la humanidad a una alimentación sana y de calidad. Muchos de los defensores de la tecnología transgénica califican a la agricultura ecológica de anticientífica y a sus partidarios de tecnófobos radicales que rechazan irracionalmente el avance tecnológico. Postura esta última irracional, absurda e insostenible, ya que si bien es cierto que dentro de este movimiento hay mucho new age pasado de peyote; lo cierto es que, como reza el dicho, no todo el monte es orégano y agricultores ecológicos hay de muy diverso pelaje: desde luditas radicales a simples agricultores convencionales que ven una oportunidad de conseguir con la moda de “lo orgánico” mejores mercados y un precio más justo por su producto. No obstante, la mayoría de ellos comparten una preocupación genuina por el medio ambiente y la búsqueda de un modelo agrícola alternativo que sea medioambientalmente sostenible y que garantice la soberanía alimentaria de los pueblos. Algo con lo que desde un planteamiento de izquierdas difícilmente puede estarse en contra.
Desgraciadamente, hoy en día estas técnicas por si solas no pueden competir ni de lejos en producción con las de la agricultura tradicional. El producto ecológico es un producto caro que sólo tiene futuro gracias a un sector de la población que posee dos características muy específicas: un poder adquisitivo suficiente para poder hacer frente al sobreprecio que supone esta forma de explotación y la creencia de que estos productos son mejores para su salud personal o que dicho producto tiene ciertas cualidades organolépticas superiores (el consabido tomate “que sabe a tomate de los de antes”) que le lleva a pagar ese sobreprecio. Así, lo que en principio pretende ser una respuesta contra la agricultura capitalista, acaba siendo integrado en este sistema como (ironías de la vida) un producto de lujo. A esto ha contribuido enormemente el hecho de que para considerar a un producto como “ecológico” no tiene que probar que es ambientalmente sostenible, sino solamente que en su producción no se han utilizado productos químicos de síntesis. Es decir, que unos kiwis producidos en Nueva Zelanda sin productos químicos de síntesis y transportados a Europa por avión obtendrían su sello de orgánicos pese a que la huella ecológica debida a ese transporte por avión sea posiblemente muy superior a la de cualquier producto cultivado en las cercanías del lugar de consumo, sea o no orgánico. De la misma forma, será considerado ecológico un producto abonado con abonos orgánicos, aunque estos sean utilizados excesivamente y contaminen (que también pueden) un cauce de agua próximo.
Debemos entender que la actual agricultura ecológica no es hoy en día una alternativa, sino una parte más del modelo capitalista de explotación agrario, que con el marketing de la defensa de “lo natural” tiene como público objetivo a las clases más pudientes de dicho sistema. Plantear una batalla agricultura ecológica contra convencional carece de sentido pues ambas se encuentran integradas en el modelo de mercado capitalista, cada una dirigida a grupos de consumidores diferentes, uno más generalizado y el otro más especializado y pudiente. Frente a esto debemos plantearnos un modelo de producción agraria diferente que sea realmente sostenible para el planeta, que permita garantizar la soberanía alimentaria de los pueblos y una buena calidad de vida al agricultor, y que al mismo tiempo proporcione alimentos de calidad a un coste asequible para cualquier persona. Un modelo así requiere tener en cuenta una gran cantidad de factores, desde los sociales y económicos relacionadas con los medios de producción y la propiedad de la tierra hasta los relacionados con los métodos de producción, como las técnicas de cultivo para emplear o la selección de plantas adecuadas. En este modelo sostenible los transgénicos son una herramienta agrícola más que contribuyen con semillas más resistentes tanto a enfermedades y plagas como a sequías o heladas. Desde esta perspectiva basada en el concepto de producción integrada sostenible, la soberanía alimentaria de los pueblos y la consideración del derecho a comer como un derecho humano fundamental que debe ser garantizado por los poderes públicos mundiales, los cultivos transgénicos son perfectamente compatibles con los planteamientos ecologistas, pudiendo convertirse en una tecnología extremadamente valiosa en la consecución de esos objetivos.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Falun Dafa, una mandanga milenaria y oriental

Es lo que tiene salir a tomar algo con los amigos, que uno entra a un bar y se encuentra un montoncito de folletos como este, donde pone que te van a mostrar el camino para que llegues a ser una persona veraz, benevolente y tolerante. Como para merecer el cielo, vamos.



La cosa se llama Falun Dafa (supongo que anteriormente conocido como Falun Gong, que es lo que pone a continuación entre paréntesis) y es una "práctica tradicional de auto cultivación cuerpo y mente". Con esta práctica tradicional parece ser que vamos a conseguir un alivio de la tensión y la ansiedad, un aumento de la energía y la vitalidad, una mejora enorme de la salud física, un desarrollo espiritual. O al menos eso es lo que pone. Y debe ser verdad, porque aseguran que "ha beneficiado a millones de personas en más de 114 países" (¿cuántos millones de personas? ¿más de 114 países? ¿115?...)
Deduzco que si alivio la tensión y la ansiedad, aumento la energía y la vitalidad, etc. etc., me transformaré en una persona plena de verdad, benevolencia y tolerancia, aunque no termino de ver la relación causa-efecto. De cualquier manera supongamos que sí, que una cosa conduce a la otra. ¿Cómo conseguiremos tan nobles cualidades? Echemos un vistazo:


Vale, se trata de cultivar el xinxing (¡esas risitas, que esto es serio!) mediante una disciplina milenaria (caramba, milenaria) y oriental (recaramba, oriental: si es milenaria y oriental entonces es algo estupendísimo, todo el mundo lo sabe) que consiste en hacer cinco ejercicios suaves y fáciles de aprender. Un chollo, vamos, porque siendo fáciles y suaves nos permiten formar parte de ese grupo de millones de personas que han alcanzado grandes mejoras de salud, de estado de ánimo y etcétera, etcétera. Ríase usted de antibióticos, vacunas, antidepresivos y demás. Mucho mejor hacer los siguientes ejercicios físicos:

En este, las mil manos de Buda desbloquean y desarrollan todos los canales de energía. Busco en un libro de anatomía humana dónde están esos canales, pero no aparecen. Tengo que buscar la edición más reciente, a ver si así...
Este ejercicio permite aumentar nuestro nivel de energía sin consumir alimentos ¡qué ahorro, mire usted! y se adquiere sabiduría sin necesidad de estudiar, ni leer, ni bobadas de esas...
¿Qué queréis que os diga? Cuando he leído eso de "penetrando los dos extremos cósmicos" he pensado "conmigo que no cuenten", pero me había parecido otra cosa. En fin, que se trata de depurar el organismo mediante un intercambio de no sé qué energías internas y externas (no lo explican). Parece ser que en esta depuración no intervienen los riñones, qué raro.

Ahora hay que tocarse uno mismo por todo el cuerpo (pero sin pasarse, no vaya a ser) para modificar los estados anormales del cuerpo, que no sé muy bien a qué se refiere, a base de energía que circula, supongo que por esos canales que no localizo.

Y con esto terminamos. Nos sentamos a meditar y como quien no quiere la cosa, cuerpo y mente se ponen a excretar, se nos aclaran los pensamientos, que suelen ser oscuros, y ganamos energía, otra vez sin llevarnos nada a la boca.
¿Que no te lo crees? Ahora vas a ver. Un folleto como este no podía dejar de presentarnos unos testimonios elegidos de personas a las que le ha cambiado la vida; leedlo solos, que yo voy a empezar mis ejercicios:


Supongo que os habéis quedado con ganas de saber mucho más sobre esta milenaria sabiduría oriental. Pues nada, id a la web de Falun Dafa y seguid aprendiendo. Para abrir boca, os copio esto de la introducción (las negritas son mías); a ver quién es capaz de leerlo sin reírse:

Falun Dafa es armonioso con sabiduría, los movimientos de la práctica son simples y concisos, una gran vía es extremadamente simple y sencilla. Falun Dafa es única en ocho sentidos:

1. Se cultiva un Falun, en lugar de un elixir de energía.
2. El Falun refina a la persona incluso cuando no está haciendo los ejercicios de la práctica.
3. Se cultiva la conciencia principal de uno, de forma que es la misma persona la que obtiene el gong.
4. Se cultiva la mente y el cuerpo.
5. La práctica consiste de cinco ejercicios, los cuales son simples y sencillos de aprender.
6. No se requieren pensamientos, no hay riesgos de desviaciones, y el gong crece rápidamente.
7. El lugar, el momento y la dirección no importan al hacer los ejercicios, ni tampoco se habla de cómo se concluye la sesión de ejercicios.
8. El Fashen del Maestro proporciona protección, así que uno no tiene que temer daño de entidades malévolas.

viernes, 18 de octubre de 2013

¿Existen los peces?

Antes que nada, que quede claro que sí, que existen. Según el diccionario de la RAE, la primera acepción del término pez es:
pez.
(Del lat. piscis).

1. m. Vertebrado acuático, de respiración branquial, generalmente con extremidades en forma de aleta, aptas para la locomoción y sustentación en el agua. La piel, salvo raras excepciones, está protegida por escamas. La forma de reproducción es ovípara en la mayoría de estos animales.

Pez payaso (Amphiprion ocellaris), famoso gracias a la película Nemo. Sin duda, un pez. (Fuente)
Entonces ¿en qué quedamos? ¿Existen o no existen los peces? Para que se entienda mejor lo que os quiero contar me gustaría que echarais un vistazo a una entrada que publiqué en Naukas bajo el título ¿Existen los invertebrados? En él dejaba claro (o lo pretendía, y a los comentarios me remito) que la división del mundo animal en dos grandes grupos, vertebrados e invertebrados, nada tiene que ver con la biología. En todo caso se trata de una convención útil para acercar el mundo animal a los estudiantes de la enseñanza obligatoria.
Pero ahora no quería hablaros de los invertebrados, sino de los peces...

Seguir leyendo (en Cuaderno de Cultura Científica)

miércoles, 16 de octubre de 2013

El huevo del kiwi

El kiwi (en realidad son cinco especies del género Apterix) pone los mayores huevos de entre las aves en relación a su tamaño, lo que se aprecia perfectamente en esta imagen del Salón de las aves del Field Museum:



Lo que viene a ser como si una mujer de talla media diera a luz a un bebé de 16 kilogramos.
(Vía The brain scoop)

martes, 15 de octubre de 2013

domingo, 13 de octubre de 2013

El club de los monstruos en Muy Interesante

Imagen

Un buen motivo para ir al kiosko y hacerte con un ejemplar del último Extra de Muy Interesante es el reportaje firmado por el autor de este blog titulado El club de los monstruos y dedicado a la criptozoología. Este es su comienzo:

"El 4 de febrero de este año, el equipo de la doctora Melba Ketchum, de la empresa texana DNA Diagnostics Inc., anunciaba haber secuenciado el genoma de un sasquatch -también conocido como bigfoot-, el pariente norteamericano del mundialmente conocido yeti y casi tan famoso como aquel".

Ahora bien, no es este el único motivo (ni el mejor) por el que te va a resultar muy interesante la revista en cuestión. En ella vas a encontrar un buen puñado de reportajes que giran en torno a los enigmas -supuestos o inventados- de la ciencia, y al penoso tratamiento que de ellos se hace desde el mundo de las pseudociencias: leyendas urbanas, parapsicología, aliens, mundos perdidos y sociedades secretas son algunos de ellos. Y entre los firmantes, excelentes divulgadores como Elena Sanz, Miguel Ángel Sabadell, Luis Alfonso Gámez y Cristina Sáez, entre otros. Ya estás tardando.


jueves, 10 de octubre de 2013

Para que luego digan que las moscas son sucias

Conozco gente que, por las mañanas, dedica menos tiempo a su higiene personal que este odiado díptero:



Inevitable recordar aquella greguería del genial Ramón Gómez de la Serna:

"Hay momentos en que las moscas parecen querer arrancarse la cabeza desesperadas de ser moscas".

martes, 8 de octubre de 2013

La garza que pesca con cebo


La inteligente ave del gif animado es un ejemplar de la especie Butorides virescens, una garza de Norteamérica. Como todas las garzas, permanece al acecho cerca de la orilla la mayor parte del tiempo, alimentándose de peces. Lo que hace única a esta especie es su técnica de pesca. La garza lanza un cebo lo suficientemente cerca como para poder atrapar a su presa. Los cebos son muy variados: ramitas, insectos, plumas, gusanos e incluso filtros de cigarrillos. Este comportamiento es todavía más interesante si se tiene presente que aunque esta especie de garza tiene una amplia distribución geográfica, solo en algunos lugares se practica la pesca con cebo (¿se transmitirá culturalmente?) (vía)

Atención: me llega información de que hay un señor que tras analizar el comportamiento de la garza, ha sido capaz de reproducir su técnica pescadora. Vedlo aquí consiguiendo la cena (vía):

viernes, 4 de octubre de 2013

Diccionario gamberro de la ciencia V

Alpedo: radiación reflejada por la superficie de un astro sin que este ponga mucha atención en ello.
Análugo: similar a una provincia gallega.
Atmósfiera: animal salvaje en estado gaseoso.
Azúcaro: mono o disacárido que se paga a precio de oro, en general bajo el rótulo de "medicamento homeopático". Véase homeopatutía.

Un azúcaro muy consumido. Imagen.
Bisturín: cuchillo pequeño utilizado en los quirófanos de una ciudad del norte de Italia.
Cilindo: hermosa figura geométrica formada por el desplazamiento paralelo de un segmento por una curva.
Creasionismo: doctrina que defiende que cada especie es el resultado de un acto divino de creación en la patria de los judíos.
Dignosaurio: vertebrado saurópsido que se tiene en alta consideración.
Egologista: partidario de la defensa del medio ambiente siempre que a él no le suponga el más mínimo inconveniente.
Elevadura: hongo unicelular con efecto vigorizante para el órgano copulador masculino.
Estribillo: hueso del oído propio de la gente diminuta.
Eucarota: célula que tiene mucha cara pero buena, buena cara.
Experimentos: método de comprobación de la reacción entre la cocacola y ciertos caramelos.
Genitoordinario: aparato reproductor de tamaño medio, ni grandote ni pequeñito.
Heptopus: pulpo manco.
Labanda: planta aromática musical.
Perroné: hueso largo con forma canina.
Piesticida: compuesto químico que ataca a las plagas gracias a su olor repulsivo.
Santurno: planeta que ha subido a los altares, de ahí su hermosa aureola.

En capítulos anteriores:
Diccionario gamberro de la ciencia I
Diccionario gamberro de la ciencia II
Diccionario gamberro de la ciencia III
Diccionario gamberro de la ciencia IV

(Continuará)

miércoles, 2 de octubre de 2013

Un vídeo encantador sobre naturaleza

Para ver, oír y disfrutar:



Lo ha colgado en YouTube el usuario Fun Videos sin indicar de dónde ha obtenido las diferentes secuencias, una pena. Lo vi en ScienceDump.